Dos semanas, 21 tripulantes, un catamarán y una isla: Menorca
Si estás planeando unas vacaciones en Menorca, en este artículo te resumo como ha sido nuestra ruta en catamarán por la isla más septentrional de las Islas Baleares. Este artículo va de las calas que no te puedes perder, algunas playas menos concurridas y nuestras pequeñas recomendaciones, las que hemos vivido en estas dos semanas como corsarios menorquines. En definitiva, en este post te cuento qué visitar en Menorca 🙂
Un poquito sobre Menorca
Menorca es tal vez la más desconocida de las Islas Baleares pero no por ello es menos bonita. Además, visitar Menorca es como aprovecharse de una oferta 2×1 ya que la zona norte de la isla es completamente distinta a la zona sur.
Por un lado, la costa norte de Menorca es muchísimo más abrupta ya que está más expuesta a las condiciones meteorológicas. Por el otro, la zona sur tiene más calitas de arena rodeadas por acantilados o zonas más llanas con kilómetros y kilómetros de playa, como el área de Son Bou.
Las calas de Menorca de este viaje
Si algo tiene Menorca que merece la pena visitar son sus calas ¿quieres saber qué calas visitar en Menorca durante tus vacaciones? Entonces, sigue leyendo 🙂
Cala Mesquida
Después de terminar con todos los preparativos del barco y cuando el calor apretaba en tierra, lo único que queríamos era buscar un cala para poder inaugurar la temporada de chapuzones. Nuestra primera parada fue Cala Mesquida. Muy cerca de Mahón y sin aglomeraciones, esta cala es tranquila y tiene una zona nudista en la parte más pegada a la Punta de Sa Torre.

Si te animas a subir hasta el Morro de Tramuntana tendrás una vista super chula de la playa. Ten en cuenta que después de la subida el baño sienta incluso mejor 🙂
Si llegas por tierra, tiene fácil acceso y un aparcamiento cercano.
Illa d’en Colom
Al ser una zona de boyas, elegimos la Illa d’en Colom para hacer noche. La Illa d’en Colom es un islote privado que antiguamente se utilizaba para aislar y tratar enfermedades infecciosas. Hoy, es parte de la reserva de la biosfera y merece la pena una pequeña excursión en kayak o SUP a alguna de sus playas, Tamarells o el Arenal d’en Moro.
Nosotros disfrutamos de una estupenda puesta de sol y de los cantos de las gaviotas que viven en el islote. Unas vecinas un poco ruidosas 🙂
Desde tierra, la población más cercana es el pueblecito de Es Grau.
Cala en Brut
La única cala en la que estuvimos prácticamente solos durante la travesía de dos semanas. Con fondo de arena y posidonia y aguas limpias, puedes sentirte como un verdadero náufrago si llegas nadando o en SUP a su diminuta playa.
No tengo muy claro cómo de accesible es esta pequeña cala desde tierra…
Arenal de s’olla
También llamada Arenal de Son Saura fue de las primeras calas que visitamos en esta travesía. Con fondo de arena y aguas cristalinas disfrutamos al máximo de nuestra parada de día. La playa, de arena finísima, cuenta con cafetería y restaurante en un extremo de la playa y un hotel en su otro extremo.
Además, hay servicios de alquiler de kayaks y también te podrías aventurar a hacer una excursión hasta Cala Pudenta (a un kilómetro de distancia), una cala mucho más virgen que esta vez no visitamos pero en la que estuvimos en nuestra primera travesía por Menorca (muy recomendable :)).
Bahía de Fornells
La bahía de Fornells es una parada obligatoria en una ruta por Menorca, especialmente si es en velero. Es un puerto natural muy protegido y con un campo de boyas instalado para fondear con toda tranquilidad.
El pueblecito de Fornells es famoso por su caldereta de langosta. Nosotros cenamos en el restaurante Es Cranc y no podemos dejar de recomendarlo 🙂
El plan perfecto: Desembarcar a la hora del helado y disfrutar de uno mientras das un paseo hasta la Torre de Fornells donde puedes ver la puesta de sol. Después puedes animarte a tomar un arroz con langosta o una caldereta si te ves con hambre. Apetecible, ¿verdad?

De todas maneras, si ves que necesitas hacer un poco de hambre antes de la caldereta, en la bahía de Fornells hay un montón de actividades acuáticas de las que disfrutar para abrir el apetito, puedes elegir introducirte al submarinismo, hacer vela ligera o alquilarte un kayak para abrir el apetito 🙂
Cala Pregonda
Cala Pregonda ha sido la cala destacada de este viaje. No sin razón es una de las calas más populares de Menorca, su paisaje rojizo la hace muy diferente del resto de calas de la isla y sus aguas cristalinas, ideales para hacer snorkel, le dan un aire casi mágico.
También es cierto que al ser una de las calas más famosas de Menorca encontrarás bastante gente así que es recomendable llegar pronto.
Y recuerda que es una cala de difícil acceso, tendrás que darte un paseito si llegas desde tierra… ¿podría ser esta otra de las razones para llegar en barco? 🙂

Playa del Aire
La primera vez que navegué por Menorca, lo que más me impresionó fue el color turquesa del agua en el paso entre la Isla del Aire y la propia Menorca. Era tan azul que no podía estar más impaciente por volver a pasar por ahí. Y mejor aún, fondear allí mismo.
Arena blanca, aguas claras, fondos de arena y posidonia con poca profundidad… y para rematar el entorno de postal, la Isla del Aire.
Cala Macarella
Creo que Macarella no necesita ningún tipo de presentación. Junto Macarelleta, se trata de una de las calas vírgenes más conocidas y visitadas del sur de la isla.

Probablemente ya hayas visto fotos de Macarella y Macarelleta pero si te la describo como una playa de arena blanca y aguas turquesas, rodeadas por acantilados de roca caliza y un pinar que llega hasta la arena ¿no visualizas el paraíso y te entran ganas de ir?
Nosotros la disfrutamos alquilando un SUP allí mismo y explorándola con la dinghy puesto que esos días un banco de medusas también había decidido hacer un poco de turismo por la zona.
Cala Trebalúger
Trebalúger sigue el patrón de calas paradisíacas del sur de Menorca solo que en este caso su acceso desde tierra es más complicado que en el caso de Macarella y Macarelleta ya que el modo más fácil de llegar es caminando desde Cala Mitjana (un poquito más de media hora) o desde barcos turísticos que salen desde Cala Galdana.

Cala Galdana
Esta cala cuenta con las características de las calas vírgenes del sur de Menorca como la arena blanca, el color azul de agua, los acantilados y los pinares pero es una playa urbanizada. En uno de sus extremos hay un hotel y también cuenta con todo tipo de restaurantes, chiringuitos y servicios.

Alguna cala más de Menorca
En mi viaje anterior por aguas menorquinas también pude visitar otras calas que merecieron mucho la pena pero que no pudimos encajar en este viaje. La verdad es que el número de barcos desde mi anterior visita había crecido dramáticamente y en muchas de ellas no tuvimos sitio para “aparcar” y tuvimos que pasar de largo.
Cala Algaiarens
Esta amplia cala situada en el norte de Menorca está dividida en tres playas: la playa dels Tancats, la playa de Algaiarens y la playa des Bots.
En esta travesía había bastante mar de fondo del norte por lo que fondear ahí no habría sido muy cómodo y decidí pasar de largo.
Sin embargo, es una playa muy amplia y sin urbanizar, bastante más tranquila y menos concurridas que las playas del sur y si llegas por tierra es de muy fácil acceso ya que tiene un parking al lado 🙂
Cales Coves
Fue una lástima no poder fondear en esta cala que es el paraíso de cualquier marinero (tanto es así que intentamos parar dos veces y nos fue imposible por la cantidad de barcos que había).
En mi última travesía por Menorca pudimos pasar un día entero en Cales Coves disfrutando de sus altísimos acantilados que hacen de esta cala un lugar super protegido y de mar tranquilo en prácticamente todas las condiciones meteorológicas.
Su atractivo no está en tener una zona de playa muy amplia, ya que prácticamente no tiene zona de arena, si no en sus acantilados. En ellos se pueden encontrar hasta un centenar de cuevas que en sus orígenes fueron una necrópolis prehistórica y han sido también utilizadas por los romanos, pescadores y ocupadas por hippies hasta principios de los años 90.

Cala Turqueta
Su nombre la define, aguas turquesas. Rodeada por un pinar, es otra de las calas vírgenes de visita indispensable en Menorca.
Si llegas desde tierra, Turqueta tiene un parking a 10 minutos de la playa por lo que es de fácil acceso. Sin embargo, en temporada alta es una de las calas más masificadas y el acceso al parking está limitado. Si quieres evitarte este problema, se puede también llegar en autobús desde Ciutadella o siempre puedes apuntarte a navegar por Menorca en velero 🙂
Cala Pudenta
Esta cala, vecina del Arenal de s’Olla, es completamente virgen y no hay mucha gente ya que su acceso no es muy fácil si llegas por tierra. Tendrás que darte un paseo desde el Arenal de s’Olla para llegar.
Qué hacer en Menorca
Una vez que ya te has recorrido las calas de punta a punta y necesitas un descanso de sol, arena blanca y aguas turquesas (como si alguna vez esto pudiese pasar…) tal vez quieras darte una vuelta por algunos de nuestros sitios favoritos de Menorca 🙂
Ciutadella
El puerto de Ciutadella es mi favorito en la isla. Una lengua de agua que que se introduce en la isla media milla con restaurantes al borde del agua junto a los barcos amarrados, da a Ciutadella un ambiente muy especial.
Además del puerto, perderse por su centro histórico y encontrarse paseando por la plaza del mercado de Ciutadella, también conocida como «Sa plaça des Peix» invita a sentarse a tomar el aperitivo y saborear la tarde del verano.

Mahón
La capital de Menorca fue el punto de partida del viaje. El puerto de Mahón es un puerto natural precioso que se interna unas tres millas tierra adentro. Con forma de fiordo, es considerado uno de los puertos naturales más protegidos del Mediterráneo.
Además de un paseo por el largo paseo marítimo con sus restaurantes, bares y terrazas donde recobrar energías o refugiarse del calor del verano, merece la pena explorar el casco histórico de Mahón y visitar el Mercado de Pescado, el Mirador del Carme o el Mirador Pont des Castell, ambos con unas estupendas vistas sobre el puerto.

La Cova d’en Xoroi
Y cuando llega el momento de salir de fiesta no se puede dejar de considerar La Cova d’en Xoroi. Situada en Cala en Porter, a 20 minutos de Mahón en coche, es una cueva natural que ha sido convertida en bar de día y discoteca de noche con unas vistas que se graban en las retinas de lo bonitas que son.
Y ya si combinas las vistas con un atardecer desde algunas de las terrazas del local, puedo decirte que has hecho pleno de vistas bonitas 🙂
Por qué visitar Menorca en velero
Si has estado atento a este artículo, te habrás dado cuenta que muchas de las calas sobre las que te he hablado eran de difícil acceso, había que darse una buena caminata bajo el sol para llegar hasta la arena o estar allí a primera hora para no tener que darte la vuelta porque los parkings ya estaban completos.
Ahora imagínate que no solo te has evitado andar bajo el sol abrasador desde el parking hasta la cala sino que ya estás directamente en el agua y que, tal vez, has tenido la suerte suficiente para que las condiciones te hayan permitido pasar la noche fondeado en una de esas calas de ensueño sobre las que te he hablado.
Has pasado la noche bajo las estrellas y cuando te has despertado (si no se te han pegado mucho las sábanas) has disfrutado de un desayuno con vistas a una cala vacía, con esa tranquilidad y esa magia de primera hora de la mañana, antes de que lleguen los primeros turistas.

¿Te lo has imaginado?
Entonces creo que puedes entender por qué merece mucho la pena visitar la isla en un velero. Y si aún te queda alguna duda, todavía tengo más razones por las que pasar tus vacaciones en un velero.
